La tierra del Mármol

La marca Macael, que da nombre a uno de los materiales de construcción y decoración más solicitados en todo el mundo, está vinculada a los pueblos de la denominada Comarca del Mármol, en plena Sierra de los Filabres. Es de esta serranía de donde se extrae esta materia prima, cuya variedad cromática es uno de sus rasgos peculiares.

Fue en la época musulmana cuando el Almaluki, como llamaban los árabes al mármol de veta blanca, alcanzó su primer auge. Pero fue Felipe II, tras la Rebelión de Las Alpujarras, quien otorgó a los vecinos de Macael la propiedad y explotación de las canteras, sistema que hoy se perpetúa. Las canteras son de propiedad pública, abonándose un canon muy reducido por la extracción del mármol.

Cortado en grandes bloques se traslada a los talleres o a las marmolerías más lejanas, donde se realiza un proceso netamente industrial fabricando artículos para la construcción o decoración interior. Pero también se mantiene una obra artesana muy interesante en algunos pueblos, en los que los artistas aún siguen cincelando y torneando columnas, haciendo recordar por qué grandes artistas de la Antigüedad recurrieron a este mármol para llevar a cabo sus obras.

Además del afamado mármol de Macael destaca en la comarca el también preciado mármol que se extrae de las canteras de Purchena, denominado Amarillo-Purchena. En el Museo Arqueológico de esta localidad se conservan las únicas piezas de mármol de época árabe de Almanzora, como son las maqabriyas o lápidas funerarias.

 

0.D7Cc.gif

Compartir |
Tweet