Ruta de Cantoria a Taberno

Con rémoras de la producción del mármol, se sitúan en el valle del Almanzora un conjunto de pueblecitos blancos, que se caracterizan por sus buenas temperaturas durante todo el año y por contar con multitud de aldeas a su alrededor. En Cantoria, localidad de calles rectas y casas uniformes, se ubica una de las empresas de mármoles mayores de toda la provincia. En los alrededores de su rica vega fue donde Don Juan de Austria fijó su campamento durante la sublevación morisca.

Cantoria puede presumir de su rico patrimonio, ejemplificado en su castillo, en Piedra de Lugar Viejo, del que quedan restos de época islámica de su torre, muralla, torreón y aljibe. Se celebra una fiesta muy popular y tradicionalel día de San Antonio Abad. Son “Las Carretillas” de enero. Se hacen hogueras en el pueblo quemando todo lo que no sirve. Tras los fuegos llegan los carretilleros lanzando sus cohetes en honor del patrón.

Esta localidad posee una aldea, Almanzora, que destaca por tener un casco urbano que semeja un oasis en el valle y donde se erigen edificios señoriales y palacios como el del Marqués de Almanzora o la Casa del Duque del Infantado. De Arboleas no se puede ir ningún turista sin antes haber degustado sus famosos platos elaborados con productos de la huerta o haber catado sus vinos elaborados de forma artesanal desde hace siglos. Y tras la comida, un paseo a los yacimientos prehistóricos de Casablanca y Maimí, dos aldeas del pueblo. El río Almanzora cruza, dividiendo en dos, a Zurgena, dejando en la orilla izquierda la Alfoquía o barrio de la Estación y a la derecha, sobre una colina, la población antigua.

Son interesantes los restos argáricos que se encuentran en la Cueva del Llano de las Eras. Sobre la falda de la Sierra del Madroño se ubica Taberno, que posee, al igual que el resto de localidades vecinas, un gran número de coquetas aldeas en su entorno. Posee un clima semidesértico, con buenas temperaturas y sol unos 300 días al año, lo que lo hacen idóneo y apacible para el turismo.

Su nombre parece derivar de una originaria taberna, ya que esta zona siempre ha sido paso obligado entre la comarca de Los Vélez y el Levante Almeriense. Uno de sus principales atractivos se encuentra en la gastronomía. Además, se elabora en esta localidad de forma artesanal un ron hecho con zumo de uva. Mantienen el Baile de las Ánimas, una tradición del s. XII, para la que los vecinos forman cuadrillas que cantan y bailan por las calles. Se celebra una vez al año, por Navidad.

 

0.D90.gif

Compartir |
Tweet